“No creo que la reflexión ética pueda desarrollarse como si fuéramos sujetos ajenos a lo que históricamente está sucediendo. Como una suerte de moralismo privatizador. El acontecimiento es un analizar histórico y ético de primera importancia. Nos encontramos en un escenario de crisis. Pero las crisis, también pueden ser momentos importantes para la decisión. Ahora bien, decidir, optar, apostar son verbos que están estrechamente vinculados con una postura y un proyecto ético.”
José Luis Rebellato, Ética de la liberación.
La próxima revolución debe ser ética, originada desde organizaciones fuertemente autogestionadas pero, lo que es más importante, generadoras del cambio social gracias a su práctica cotidiana del cambio personal en un contexto comunitario. Esto significa que, frente a las grandes fuerzas conocidas con mayúsculas como Mercado, Globalización, Estado, Medios, etc. que condicionan o coaccionan a millones de individuos según las propias dinámicas de dominación basadas en el anestesiamiento de las conciencias críticas, frente a las realidades crudas de la exclusión cultural, económica y política, surge siempre la alternativa más fuerte en su debilidad, alternativa que consiste en la libertad de los individuos para, asociados cooperativamente con otros no necesariamente iguales y afirmados en sus propias decisiones de vida, construir verdaderos mundos posibles, estados de cosas reales y diferentes a escala local y planetaria.
Sólo entonces la revolución es ética, porque está centrada en un hacerse cargo de las propias opciones que den fundamento para las acciones. Este proceso no es exclusivamente individual, ya que para que efectivamente las personas puedan iniciar un camino ético que sea respuesta, desde la propia vida, a las condiciones globales de existencia, tienen que estar conectadas en una organización vital que las alimente, contenga e impulse.
He aquí el valor y la importancia fundamental de la organización, no pensada ya exclusivamente como partidaria, aunque sí o sí política por sus prácticas efectivas. No una organización entendida desde la lógica empresarial, aunque sí utilizando ciertos elementos de gestión eficaz. No una organización sistémica que en definitiva esté compuesta de partes extra partes y responda a una vitalidad mecánica, sino un organismo, un cuerpo cuya vida sea capacidad de autogestión (autopoiesis).
Ligado a esto, en lo estrictamente ideológico las nuevas organizaciones necesitan superar innumerables falsos dilemas que han caracterizado a la izquierda y la derecha en todo el siglo XX: individuo vs sociedad, propiedad privada vs propiedad colectiva, revolución vs reforma, etc. No se trata, obviamente de una conciliación estéril que sólo cubriría con un barniz provisorio diferencias esenciales, sino que se trata, por lo menos, de aprender a convivir como idea reguladora fundamental: o aprendemos a convivir o el planeta se encargará de seguir sin nosotros. Esto implica una genuina opción ética de diálogo y producción conjunta buscando objetivos comunes. En la práctica será cuestión de implementar foros de discusión y acercamiento para pensar y crear otro futuro posible para América Latina y el mundo. Desde allí la gente se encuentra, conoce lo que el otro vive y hace, y muchos prejuicios ideológicos se derrumban. También desde allí, como bien dice Lévinas, desde el encuentro con el rostro del otro que nunca salva la distancia necesaria y así hace posible que yo siga siendo yo (como persona y organización) y vos sigas siendo vos (como persona y organización), es posible iniciar prácticas en conjunto, trabajos en red, intervenciones efectivas sobre la realidad. Sólo encontrándose es posible construir desde la diferencia. El otro camino es la violencia que borra rostros, cultura de la muerte.
De eso se trata entonces este humilde blog. Sólo juntarnos, organizarnos, participar en el pensar, en el debate, en aquellas cosas que me unen ideológicamente a otros y aquellas que le dan a mi forma de ver el mundo, un giro, una vuelta de tuerca, la visión desde un ángulo desde el cual yo nunca vi. Puede ser que "convivir" sea el resumen. Por lo menos para mí lo es. Escuchar y ver que tienen otros para decir de un tema. ¿Como resuelven ciertas cosas en su vida cotidiana? ¿Qué hay de real en esto de hacer mediante la palabra? Yo por mi parte creo que mucho. Generalmente todo lo que uno hace, lo hace mediante la palabra.
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