¡Bienvenid@s!
Quienes quieran arrimarse a este no-lugar que sólo se vuelve sitio si hay alguien que lo habite con palabras, imágenes, sonidos o silencios, pero que lo habite al fin, compartiendo Américas Latinas, Canciones, Errores, Ficciones útiles, Sueños aún soñados...¡Nos vemos en el futuro!
viernes, 24 de diciembre de 2010
martes, 21 de diciembre de 2010
lunes, 20 de diciembre de 2010
El trabajo del perdón en la memoria colectiva.
sábado, 27 de noviembre de 2010
Hoy le comentaba a una persona muy especial para mí que "hay que opinar de política" , y sigo diciendo que hay que hablar, tenemos que manifestarnos, expresarnos. Porque sinó luego no se puede reclamar NADA A NADIE. Bueno. Por ejemplo a mí me interesó muchísimo lo que está pasando en Bolivia con Evo Morales. Cómo los medios de comunicación sostenidas por los sectores conservadores del poder han estado haciendo discriminación expresa para con su presidente por no estar de acuerdo con una ley sobre la Discriminación y el Racismo que Evo quiere promulgar. O ya promulgó, nose. Qué tenemos para decir sobre esto? Escucho... Espero no morirme en la confianza de que alguien responderá. Saludos.
sábado, 20 de noviembre de 2010
si le interrumpo, pero en el recibidor
hay un par de pobres que
preguntan insistentemente por usted.
No piden limosnas, no...
Ni venden alfombras de lana,
tampoco elefantes de ébano.
Son pobres que no tienen nada de nada.
No entendí muy bien
sin nada que vender o nada que perder,
pero por lo que parece
tiene usted alguna cosa que les pertenece.
¿Quiere que les diga que el señor salió...?
¿Que vuelvan mañana, en horas de visita...?
¿O mejor les digo como el señor dice:
"Santa Rita, Rita, Rita,
lo que se da, no se quita...?"
Disculpe el señor,
se nos llenó de pobres el recibidor
y no paran de llegar,
desde la retaguardia, por tierra y por mar.
Y como el señor dice que salió
y tratándose de una urgencia,
me han pedido que les indique yo
por dónde se va a la despensa,
y que Dios, se lo pagará.
¿Me da las llaves o los echo? Usted verá
que mientras estamos hablando
llegan más y más pobres y siguen llegando.
¿Quiere usted que llame a un guardia y que revise
si tienen en regla sus papeles de pobre...?
¿O mejor les digo como el señor dice:
"Bien me quieres, bien te quiero,
no me toques el dinero...?"
Disculpe el señor
pero este asunto va de mal en peor.
Vienen a millones y
curiosamente, vienen todos hacia aquí.
Traté de contenerles pero ya ve,
han dado con su paradero.
Estos son los pobres de los que le hablé...
Le dejo con los caballeros
y entiéndase usted...
Si no manda otra cosa, me retiraré.
Si me necesita, llame...
Que Dios le inspire o que Dios le ampare,
que esos no se han enterado
que Carlos Marx está muerto y enterrado.
LISTA DE PROGRAMAS en radioLA en VIVO !!: LUNES : COMO LAS ABEJAS
sábado, 13 de noviembre de 2010
“No creo que la reflexión ética pueda desarrollarse como si fuéramos sujetos ajenos a lo que históricamente está sucediendo. Como una suerte de moralismo privatizador. El acontecimiento es un analizar histórico y ético de primera importancia. Nos encontramos en un escenario de crisis. Pero las crisis, también pueden ser momentos importantes para la decisión. Ahora bien, decidir, optar, apostar son verbos que están estrechamente vinculados con una postura y un proyecto ético.”
José Luis Rebellato, Ética de la liberación.
La próxima revolución debe ser ética, originada desde organizaciones fuertemente autogestionadas pero, lo que es más importante, generadoras del cambio social gracias a su práctica cotidiana del cambio personal en un contexto comunitario. Esto significa que, frente a las grandes fuerzas conocidas con mayúsculas como Mercado, Globalización, Estado, Medios, etc. que condicionan o coaccionan a millones de individuos según las propias dinámicas de dominación basadas en el anestesiamiento de las conciencias críticas, frente a las realidades crudas de la exclusión cultural, económica y política, surge siempre la alternativa más fuerte en su debilidad, alternativa que consiste en la libertad de los individuos para, asociados cooperativamente con otros no necesariamente iguales y afirmados en sus propias decisiones de vida, construir verdaderos mundos posibles, estados de cosas reales y diferentes a escala local y planetaria.
Sólo entonces la revolución es ética, porque está centrada en un hacerse cargo de las propias opciones que den fundamento para las acciones. Este proceso no es exclusivamente individual, ya que para que efectivamente las personas puedan iniciar un camino ético que sea respuesta, desde la propia vida, a las condiciones globales de existencia, tienen que estar conectadas en una organización vital que las alimente, contenga e impulse.
He aquí el valor y la importancia fundamental de la organización, no pensada ya exclusivamente como partidaria, aunque sí o sí política por sus prácticas efectivas. No una organización entendida desde la lógica empresarial, aunque sí utilizando ciertos elementos de gestión eficaz. No una organización sistémica que en definitiva esté compuesta de partes extra partes y responda a una vitalidad mecánica, sino un organismo, un cuerpo cuya vida sea capacidad de autogestión (autopoiesis).
Ligado a esto, en lo estrictamente ideológico las nuevas organizaciones necesitan superar innumerables falsos dilemas que han caracterizado a la izquierda y la derecha en todo el siglo XX: individuo vs sociedad, propiedad privada vs propiedad colectiva, revolución vs reforma, etc. No se trata, obviamente de una conciliación estéril que sólo cubriría con un barniz provisorio diferencias esenciales, sino que se trata, por lo menos, de aprender a convivir como idea reguladora fundamental: o aprendemos a convivir o el planeta se encargará de seguir sin nosotros. Esto implica una genuina opción ética de diálogo y producción conjunta buscando objetivos comunes. En la práctica será cuestión de implementar foros de discusión y acercamiento para pensar y crear otro futuro posible para América Latina y el mundo. Desde allí la gente se encuentra, conoce lo que el otro vive y hace, y muchos prejuicios ideológicos se derrumban. También desde allí, como bien dice Lévinas, desde el encuentro con el rostro del otro que nunca salva la distancia necesaria y así hace posible que yo siga siendo yo (como persona y organización) y vos sigas siendo vos (como persona y organización), es posible iniciar prácticas en conjunto, trabajos en red, intervenciones efectivas sobre la realidad. Sólo encontrándose es posible construir desde la diferencia. El otro camino es la violencia que borra rostros, cultura de la muerte.

